lunes, 8 de octubre de 2012

Historia de los Remedios de los Tejidos

Samuel Hahnemann, en la experimentación pura, ya usaba sales inorgánicas en sus investigaciones.

Sus experimentos con sales de potasa y cal (Causticum) abrieron la puerta al resto de remedios de tejidos, que mostraron el enorme poder de estas sustancias inertes.

En 1832, Hahnemann publicó un artículo sobre la gran importancia como remedios de todas las "partes esenciales componentes del cuerpo humano" y, de nuevo, en el mismo periódico, en 1846, volvió a llamar la atención sobre la manera como "todos los constituyentes del cuerpo humano obran principalmente sobre aquellos órganos en donde tienen que desempeñar una función".

Más tarde de 1832, el Dr. Schüssler, de Oldenburgo, Alemania, fue el llamado a desarrollar estos pensamientos, que ya Hahnemann planteaba, y a completar este nuevo propósito de gran importancia.

En marzo de 1873 se publicó en un periódico homeopático alemán un artículo escrito por Schüssler, "Terapéutica Homeopática Abreviada", en el cual decía:

"Hace cerca de un año traté de descubrir por medio de experimentos en los enfermos si no sería posible curarlos, siempre que sus males tuvieran remedio, con aquellas sustancias que son las naturales, es decir, los remedios de las funciones fisiológicas".

Parece que no se tomó nota especial de esto sino hasta cinco meses después, cuando el Dr. Lorbacher, de Leipzig, publicó en el mismo periódico algunas consideraciones críticas acerca del asunto. A esto se siguió una réplica de Schüssler, que se publicó en siete números, donde hacía una relación más detallada de este "sistema abreviado de terapéutica homeopática".
La comunicación original de Schüssler al periódico alemán se tradujo al inglés y se publicó por primera vez en el Medical Investigator, mayo de 1873 y, poco después, en una pequeña obra del Dr. Hering, titulada "Los doce remedios de los tejidos".

Schüssler siguió escribiendo ediciones y fue aumentando, en cada una de ellas, el número de remedios de los tejidos.

No obstante que el Dr. Schüssler negó en la última edición de su obra toda relación con la homeopatía e insistió en que su método no se basaba sobre la ley curativa homeopática sino sobre el proceso químico–fisiológico que se verifica dentro del organismo.

Ciertamente estos avances sembraron su semilla en el campo homeopático aunque su desarrollo había sido lento hasta que Schüssler le dio un enorme impulso al presentar hechos fisiológicos y patológicos que sostuvieran su procedimiento terapéutico.

La idea sobre la cual está basado el método bioquímico, descansa en el hecho fisiológico de que tanto la estructura como la vitalidad de los órganos del cuerpo dependen de ciertas cantidades necesarias y proporcionales de sus constituyentes inorgánicos, que son aquellos que quedan después de la combustión de los tejidos, es decir, las cenizas.


Las doce sales de Schüssler son:


1. Calcium fluoratum

2. Calcium phosphoricum

3. Ferrum phosphoricum

4. Kalium chloratum

5. Kalium phosphoricum

6. Kalium sulfuricum.

7. Magnesium phosphoricum

8. Natrium Chloratum

9. Natrium phosphoricum

10. Natrium sulfuricum

11. Silicea

12. Calcium sulfuricum



Bibliografía:

Boericke, W. Dewey, W. Los doce Remedios de los Tejidos. India: B. Jain Publishers (P) LTD; 2007.

DHU. Sales de Schüssler [Internet]. Germany [acceso el 8 de octubre 2012]. Disponible en: http://www.schusslersalts.com/wcm/mb/schuessler/es/schuessler-salts/index.html

Gasparín, J. Instituto Homeopático de Cataluña. Barcelona. Disponible en: http://www.instituthomeopatic.com/index.php

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